El inicio de la Guerra
La guerra, esa palabra que a todos nos evoca un paisaje de sufrimiento, dolor y destrucción. Mi guerra no es tal y como se da a entender en el sentido de la palabra, es una guerra interior, contra los demás, contra yo mismo. Es una guerra surgida de la resistencia de un ser que jamás ha querido seguir los cánones, un ser decidido a marcar la diferencia, un ser exclusivo con mentalidad propia, aislada de influencias externas. Un ser como yo.
No es esta otra guerra que la que libro contra la vida y el destino cada uno de los días. De la cual intento salir victorioso sea cual sea el precio, y en la cual me voy forjando como un guerrero invicto al que ni los más duros golpes logran vencer.
Una lucha por mantenerme en superioridad, una lucha por la exclusividad, por una mente libre de influencia y por no perder la cordura a cada golpe recibido de la dura vida. Una lucha constante librada contra el hostil entorno, que intento tras intento va logrando difuminar nuestra habilidad de ser personas, que ataque tras ataque nos convierte en monstruos.
Así es como buenamente os logro explicar cómo voy forjando al guerrero, cómo voy dándole forma, cómo me convierto en un titan invencible a fin de seguir invicto en esta carrera hacia la muerte.
Solo la muerte es mi compañera, y será la única que me pare los pies.
Equinox